El verde fugaz

A velocidad de guiño, la temporada de césped llega a su cenit: Wimbledon. Es tiempo de la verde superficie y acá, un breve anticipo de lo que se espera desde mañana hasta las próximas dos semanas.

El turno de qué historia

Un año atrás el All England fue testigo de dos quiebres cargados de simbolismo. Tanto el de Marion Bartoli (en toda su excentricidad) y Andy Murray (el “History boy” ) brindaron campeonatos inesperados. El primer golpe por lo heterodoxamente estilístico y el segundo por el esperado ingrediente local.

Murray

Esta temporada, la duda será si esos recovecos del draw que ellos encontraron en 2013 podrán suceder de nuevo. Claro, no para Marion, quien se retiró apenas reina del grass. Pero Muzza sigue a pleno en busca de más dimensiones históricas.

Los dos grandes escollos a la vista son Novak Djokovic, el 2 persistente,  y el perenne Roger Federer, quien viene afilado desde Halle. Rafael Nadal,  el formidable luchador del clay parisino llega sin ritmo desde su derrota en Halle a manos de Dustin Brown. Y su antecedente próximo en Wimbly tampoco exhibe feeling. Pero sí esos títulos en 2008 y 2010 (más otras tres finales allí). ¿Cuál historia se repetirá?

Entre las damas, tampoco hay una clarísima candidata. Varias tops como Serena Williams y Na Li vienen irregulares, con altibajos que Maria Sharapova evitó bastante al ganar Roland Garros.  La nada decepcionante Simona Halep hizo de su pasar subliminal una performance concreta en París . Y no olvidar el regreso de Victoria Azarenka, que aún sin demasiada cancha a cuestas, siempre ha sido una oponente complicada para las de arriba. Todas irán por el plato reinante que una francesa mirará con nostalgia en catorce días.

En exploración

No es un secreto afirmar que el pasto nunca ha sido el terreno más habitué para la mayoría de los argentinos. Lo que explica, en parte, que el número de participantes albicelestes disminuya en Londres. Esta edición tendrá a cuatro, uno de los promedios más bajos en los últimos años. Sobre todo desde el establecimiento de “La Legión”.

Pau

Paula en Roehampton. Fue la argentina que más ritmo tuvo en el césped, considerando la escasa presencia que tiene ese suelo en el tour. Acá, en la qualy de dobles. PH: Elisa Alcoba.

Carlos Berlocq, Federico Delbonis y Leonardo Mayer (quien, de los tres, es quien mayor adaptabilidad fuera del clay suele mostrar) serán los representantes en hombres. La única participación argentina entre las chicas recaerá en Paula Ormaechea,  quien debutará en el cuadro principal de este slam y completará su exploración en los cuatro majors.

La frutilla de la región 

Uno de los datos que indiqué cuando Daniela Seguel superó la fase previa de dobles en Roehampton, fue que, con su clasificación, Chile dijo adiós a 34 años sin al menos una mujer dentro de un cuadro profesional en Wimbledon.  Una vuelta que fue celebrada por ella, sus allegados y los seguidores del tenis trasandino en las redes sociales (y, obvio, fuera de ellas también).

Lo que le brinda un matiz aún todavía más sacrificado a su paso es el cómo. La de Seguel es una historia tristemente repetida en este deporte: mucho sacrificio, nulo esponsoreo (excepto el familiar y/o de amistades). Particularmente en el contexto inmediato de su país y América Latina, es un testimonio que vence obstáculos. Y, en lo que respecta a políticas federativas, un recordatorio de que, en lo posible, a los talentos hay que impulsarlos.

Por Sebastián Capristo

Fotos:  FB Wimbledon (excepto donde indicado).

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