La conexión francesa

Planes o rebusques para los tenistas profesionales hay varios. En números anteriores de LGT, se ahondó en cómo pueden llegar a competir en las ligas universitarias e Interclubes como dos opciones al alcance si es que el profesionalismo no satisface a los requerimientos, sobre todo los de esponsoreo. Pues hay uno más: los certámenes individuales por dinero que se disputan en Europa, principalmente en Francia.

Casi por antonomasia, este es el target que muchos argentinos vienen divisando. Un poco por recomendación de conocidos, otro por buenas referencias. Lo cierto es que frente al filtro que encarnan los Men´s y Women´s Circuits, viajar a miles de kilómetros de casa con la garantía de costear la travesía, y jugando, resulta una oportunidad más que adecuada como para dejar pasar.

villarruel-credito-fb-girasfrancia-1

Para Santiago Villarruel, de 19 años, la motivación tuvo que ver con cómo autofinanciarse: “Yo ya lo venía pensando por el tema económico. Porque si no tenés un sponsor para los futures, no te podés solventar. Salió esta idea de poder venir a jugar torneos por plata y conseguir un club. Si te va bien en los “Open”, te podés solventar una estadía”.

Los Nationaux están bajo la órbita de la FFT, la federación francesa de tenis, y ofrecen una ventaja interesante: en caso de superar sucesivas clasificaciones y escalar en los listados, se parte desde instancias avanzadas en cuadros próximos. Una especie de “Bye”, en el argot tenístico. Esa característica sumada a la alta disponibilidad de diversos certámenes por semana y en sedes cercanas, que no consumen más de 30 ó 40 minutos en auto o tren, resulta atractiva a la hora de diagramar un calendario.

“Las sedes varían todo el tiempo. Yo estoy en Adainville, cerca de París. Y jugamos en diferentes lados: Chartres, Meré…El nivel es muy bueno. Yo voy en clase cero  -classement zero-, donde se juegan partidos bien competitivos. Te obligan a luchar cada pelota”, grafica Villarruel, en su primera experiencia en la “expedición”.

Quien ya tiene su recorrido en estos eventos es Berta Bonardi. La chica de Pergamino marcha por su segunda temporada en Francia y gracias a ello encontró una gran estabilidad combinando eventos individuales y grupales. “La idea de venir a jugar a Europa la teníamos con mi profesor. ITF siempre fue difícil porque es muy caro, entonces decidimos jugar los nacionales franceses. Un amigo de mi club nos lo recomendó. El conocía a Mauro Ferrer, que es de una academia de Rosario y que hace muchos años va. Hablé con él para organizarlo en grupo y no viajar solos el primer año”, afirma.

villarruel-credito-fb-girasfrancia

Bonardi, de 21 años y ex 870ª WTA, consiguió casi una veintena de títulos en esta liga y gracias a las performances logró algo impensado si sólo compitiera en ITFs: mantenerse. “Normalmente, podés pagar todo con lo que ganás de los torneos. Te tiene que ir mínimamente bien para ganar suficiente y bancarte vos mismo. En muchos, te ofrecen casa de familia. Los gastos así no son tan altos. Incluso en algunos te dan comida y housing”.

cortesia-berta-bonardi-2

El abanico de niveles y subniveles es adaptable y brinda más opciones que la forma eliminatoria convencional vigente en la gran mayoría de circuitos internos, donde perder en una rueda inicial representa no jugar hasta siete días después para la siguiente chance. “Tenés de todo. Torneos muy chicos a muy grandes. Depende de vos armarte el calendario. Lo que conviene es poder jugar de los dos. Con los chicos tenés la posibilidad de entrar a una instancia mucho mejor. Así, los partidos no son tan duros y podés ganar más dinero. En cambio, con los grandes si tenés un buen ranking hay algunos en que podés arrancar de cuartos o semis. Lo bueno es que ya vas al torneo sin jugar, ganando dinero. Y no duran más de dos o tres días”, comenta Bonardi como un plus del sistema.

Ambos jugadores coinciden en una misma visión. “Obviamente se lo recomendaría a alguien que busque una forma de jugar tenis en el exterior. El tenis en Francia es muy valorado. Podés hacer lo que te gusta y sin tantos problemas económicos. No es fácil, siempre tenés que tener la ayuda de un familiar, pero no la cantidad de plata que necesitas para los ITF. La forma en que están organizados acá no se si se da en otras partes del mundo. Y personalmente es increíble. Viajar sola, hablar otro idioma, conocer nueva gente te ayuda a arreglártela vos mismo. Eso te termina ayudando en la cancha también”, asevera Bonardi. Y Villarruel acompaña esa observación: “Es una buena salida. No es lo mismo jugar un future una semana que jugar acá un torneo distinto por día. Te demanda físico y la experiencia te abre la cabeza. Ves otras cosas que antes no veías. Es muy recomendable”.

cortesia-berta-bonardi-1

A manera de resumen: alivio financiero, experiencia cultural, crecimiento personal. Un combo auspicioso que funciona como un mecanismo de defensa ante una profesión que convencionalmente exige demasiado y devuelve poco en sus peldaños básicos. La conexión francesa, otrora alternativa, puede tornarse hasta en camino principal.

Por Sebastián Capristo

Esta nota fue publicada originalmente en LGT N°57, abril de 2016. Págs 28 y 29.

Fotos, cortesía de los entrevistados y @girasfrancia (FB)

lgt57.png

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s